martes, 30 de noviembre de 2010

Parque nacional de Gunung Mulu II (22/11/2010)

Hoy vamos a visitar la cueva del agua clara y la cueva del viento. Estas cuevas se visitan por la mañana. La excursión empieza a las 9 am en las oficinas del parque. Se nota que es temporada baja porque solo estamos una pareja de suizos y nosotros.

La primera parte de la excursión se hace en un bote que nos acerca río arriba hasta las Cuevas. Durante el camino hacemos una parada en un pueblo típico del lugar donde vive nuestro guía, y tras un breve paseo nos lleva al típico sitio de venta de productos para turistas. Aquí hacen un tipo de flauta que tocan con la nariz. Una señora mayor nos muestra como se fabrican y como se toca.




Al finalizar la visita pasamos por la casa de un músico y este nos enseña un instrumento típico del lugar y nos toca una melodía.




Volvemos al bote y seguimos río arriba. Diez minutos después llegamos a la primera cueva, la cueva del viento. Esta cueva esta situada en la pared vertical de la montaña, a unos 50 metros de altura sobre el río. El bote nos deja en un embarcadero y tenemos que subir por unas pasarelas que están fijadas a la pared. La mezcla de roca y vegetación le da al camino un aspecto impresionante.




Al llegar a la entrada de la cueva nos encontramos con una pareja que ha ido andando desde las oficinas del parque por un camino de pasarelas de madera que va a la par del río entre la selva. Al contratar la excursión nadie nos dijo que se podía acceder andando y nos la vendieron teniendo que pagar un extra para acceder en bote que costaba mas que la propia excursión (excursión: 20rm + bote: 30 rm). Nos mosqueamos un poco pero ya no hay nada que hacer y decidimos que a la vuelta pasaremos del bote y regresaremos al parque andando porque el camino promete ser espectacular.

Visitamos la cueva del viento durante unos 40 minutos. La verdad es que es muy bonita y como estamos solo seis personas en el grupo y el guía nos da toda clase de explicaciones la disfrutamos mucho.


















A la salida de la cueva volvemos al bote y en un par de minutos llegamos a la cueva del agua clara. Esta cueva tiene 51 km de largo y 355 m de profundidad y es el pasaje subterráneo mas grande del sudeste asiático. Toma su nombre de un río subterráneo que cae a través de una chimenea natural para formar una piscina cristalina cerca de la entrada de la cueva.

Para acceder a la cueva hemos tenido que subir cerca de 200 empinados escalones y recorrer luego una pasarela de madera que estaba un poco resbaladiza. La parte de la cueva que visitamos es espectacular y el guía nos cuenta que viene gente de muchas partes del mundo para hacer espeleología mas allá de la parte que visitamos nosotros.

























Terminamos la visita sobre las 12:30 y le decimos al guía que nosotros preferimos volver andando hasta las oficinas del parque. El camino comienza en una pasarela de madera que esta a un par de metros sobre el río anclada a la pared de la montaña.







A unos 400 metros el camino comienza a subir hasta llegar a la cueva del viento. El camino continua y tan pronto baja hasta el nivel del río como vuelve a subir por la pared de la montaña. La mayoría de las subidas se hacen a través de unas escaleras de madera muy empinadas. Hace mucho calor y la humedad es muy alta.







En un momento dado se alcanza bastante altura y el camino se adentra en el interior de la montaña a través de un pasadizo que recibe el nombre de la cueva de la leche de luna (moonmilk).










Han instalado un sistema de iluminación por detección de presencia así que no necesitamos usar las linternas.




Tras atravesar la cueva el camino desciende hasta llegar a la par del río y continua en esa cota hasta llegar a las instalaciones del parque.










Hemos tardado una hora y 20 minutos y nos ha parecido espectacular, sobre todo la cueva y la subida que hemos tenido que hacer para llegar hasta ella.

Al llegar conocemos a Jose, un catalán que lleva 5 meses viajando por la zona. Charlamos un rato con el y nos vamos porque a las dos hemos quedado con el guía para hacer el canopy walk que consiste en caminar sobre la selva a la altura de las copas de los arboles sobre unas pasarelas hechas de cuerda y madera que van de árbol a árbol. En cada pasarela solo puede haber dos personas a la vez y la verdad es que impresiona bastante, tanto por la altura como por el movimiento de las pasarelas al andar sobre ellas.











Esta actividad la hemos contratado directamente con el guía sin la intermediación del parque y nos a costado 35 rm cada uno.

Tras finalizar el canopy walk decidimos acercarnos hasta el observatorio de murciélagos a ver si tenemos mas suerte que ayer. Allí nos encontramos con Jose y charlamos animadamente. Nos cuenta que trabaja 6 meses al año y los otros seis se dedica a viajar por el mundo. Esto, claro esta, nos produce una envidia insana.

Para nuestra desesperación comienza a llover bastante fuerte así que parece que hoy tampoco veremos la salida de los murciélagos. A las seis y pico cierran el observatorio y volvemos a las Cabañas. Hoy no llueve tan fuerte como ayer así que nos mojamos pero no tanto.

Después de una merecida ducha (siempre con agua fría) vamos a la cantina del parque y cenamos con los dos catalanes que hemos conocido aquí en Mulu, Eduard y Jose. Tras la cena entablamos una conversación sobre lo divino y lo humano que se alarga un par de horas hasta las 11 de la noche. Hace rato que han cerrado la cantina así que nos citamos para el desayuno y nos vamos a dormir.

Ubicación:Borneo

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