Nos levantamos a las 9:30 y desayunamos en la guesthouse: café con leche, tostadas, cereales y fruta (piña, sandia y plátanos).
Hoy vamos a visitar el parque nacional de Tunku Abdul Rahman que esta formado por cinco islas que están situadas enfrente de Kota Kinabalu. Este parque cobija bonitas playas así que hoy pasaremos el día en algunas de ellas.
Para acceder al parque tenemos que hacerlo en bote así que nos dirigimos hasta el puerto que es donde están las compañías que fletan las embarcaciones con destino al parque. Elegimos una compañía y compramos dos tickets. Dependiendo del numero de islas que quieras visitar el precio del viaje es diferente. Nosotros escogemos visitar dos islas: Mamutik y Manukan, y nos cuesta 23 rm/persona (6€). Después tenemos que pagar las tasas portuarias en un mostrador diferente, 7,20 rm/persona (2€) y nos avisan de que al llegar a la primera de las islas tendremos que pagar una tasa de conservación del parque de 10 rm/persona.
A las 11 salimos hacia la primera isla en un bote con motor fuera borda, una tejabana de plástico y capacidad para unas 15 personas. Vamos nosotros y dos coreanos. El día esta gris, hace calor y amenaza lluvia. El viaje durara 20 minutos. A los cinco minutos comienza a llover y entre el viento y la velocidad de la embarcación enseguida estamos calados de arriba a abajo. Al llegar a la primera isla dejamos atrás la lluvia y sale el sol.
Menos mal, porque estamos empapados.
Desembarcamos, pagamos la tasa de conservación del parque y nos damos un paseo por la playa. Pronto encontramos una zona que nos gusta con el agua cristalina y con poca gente así que ponemos la ropa a secar al sol y nos pegamos un chapuzón.
Dando un paseo por la isla podemos ver varios tipos de aves en su habitat natural.
Esta isla se llama mamutik y estamos en ella hasta las dos de la tarde que es la hora en la que hemos quedado con el barquero para que nos lleve a la otra isla.
La segunda isla que visitamos de llama Manukan y tardamos en llegar a ella unos 10 minutos. Al llegar vemos numerosos peces de colores en el embarcadero, luchando por los trozos de pan que les tiran los turistas.
Damos un paseo y elegimos una zona de playa donde ubicarnos. Enfrente podemos ver la isla en la que hemos pasado la mañana.
Hace calor así que nos metemos al agua y enseguida vemos como se nos acercan un grupo de peces. A pesar de que estamos cerca de la orilla nos bañamos rodeados de peces.
Pasamos la tarde tomando el sol y bañandonos hasta que dan las cinco de la tarde. Esta es la ultima hora en la que salen las embarcaciones de vuelta desde las islas hacia Kota Kinabalu, así que volvemos al embarcadero.
Al volver vemos como en la costa esta lloviendo y podemos ver el arcoiris.
Cuando llegamos al puerto ya no llueve y sigue haciendo calor. Nos dirigimos hacia nuestra guesthouse siguiendo la costumbre de los lugareños, que no es otra que caminar atravesando las plantas bajas de los edificios en lugar de ir por la acera. El motivo de esta costumbre es que dichas plantas bajas disponen de aire acondicionado y suelen albergar tiendas y centros comerciales. La verdad es que con este calor se agradece refrescarse de vez en cuando mientras caminas.
Al llegar a la guesthouse nos conectamos a Internet desde el ordenador que hay disponible en la sala común y leemos el correo. Pedro nos ha contestado y nos dice que estará este fin de semana en Singapur. Decidimos que ya es hora de salir de Borneo y miramos vuelos desde KK a Singapur para mañana jueves. Hay un vuelo con Air Asia a las 14:50 pero no podemos reservarlo por Internet porque quedan menos de 24 horas, así que mañana después de desayunar nos pasaremos por una oficina de esta compañía para comprar los tickets. Si no podemos volar mañana lo haremos el viernes.
Nos pegamos una ducha, nos vestimos y salimos a dar una vuelta. Teníamos pensado cenar pescado en un chiringuito del puerto pero se ha puesto a llover así que terminamos en un centro comercial cenando ensalada y pollo frito.
De vuelta a la guesthouse vemos una serie en el iPad y nos quedamos dormimos.
Nos vamos de viaje
lunes, 13 de diciembre de 2010
martes, 7 de diciembre de 2010
Kota Kinabalu (23/11/2010)
Hoy salimos de Mulu en el avión de las 10:30. Nuestro destino es Kota Kinabalu, la capital del estado de Sabah. El vuelo hace escala en Miri a donde llegamos a las 11am.
Nuestro vuelo desde Miri a Kota Kinabalu sale a las 5 pm. Nos planteamos la posibilidad de retrasar la visita a Kota Kinabalu y visitar Brunei que es un estado independiente situado entre las provincias Malayas de Sarawak y Sabah. Nos dirigimos a la ciudad de Miri en autobús publico y buscamos el centro de información de turistas donde preguntamos como podemos llegar hoy a Brunei. Nos dicen que el próximo autobús sale a las 15:30 y que tarda 4 horas y media. Algunos viajeros con los que nos hemos encontrado nos han comentado que es un país aburrido y que basta con pasar un día. Le damos unas vueltas y al final decidimos aprovechar el billete de avión y volar hoy a Kota Kinabalu.
Volvemos al aeropuerto. Hay un vuelo a KK que sale a las 2:05 y que supuestamente esta completo. Nos apuntamos en la lista de espera y a eso de las 1:40 tenemos suerte y conseguimos las dos ultimas plazas.
Llegamos a Kota Kinabalu sobre las 3 de la tarde. Sorprendentemente las mochilas llegan con nosotros. Tras recogerlas preguntamos en el puesto de información por los autobuses a la ciudad. Nos indican que no hay un autobús publico que salga de la terminal y que si no queremos coger un taxi tenemos que salir a la carretera principal y parar unas minivan blancas con una ralla roja que funcionan como un autobús.
Estudiamos donde empezar a buscar alojamiento para hoy y nos decidimos por uno de las guesthouses baratas que indica la guía.
Salimos de la terminal y el calor nos cae encima de golpe. Caminamos cargados hasta la carretera principal y tras cinco minutos de espera aparece una minivan. La paramos y nos montamos en ella. El viaje hasta la estación de autobuses dura unos 15 minutos y nos cuesta 1,5 rm a cada uno.
Tras bajar de la minivan cargamos con las mochilas y andamos unos 20 minutos hasta llegar al primer guesthouse de la lista. Se llama Step in Lodge y tienen una habitación doble disponible con aire acondicionado y baño compartido por 90 rm (22,5€). Como esta céntrico y además incluye el desayuno la cogemos. Es fundamental que tenga aire acondicionado porque aquí esta pegando una chicharra importante.
Dejamos las mochilas, dejamos el aire puesto y nos vamos a sacar dinero. Para ello entramos en un centro comercial cercano y localizamos una casa de cambio oficial. Damos una vuelta por el lugar y de repente nos llega un olor a coco que nos hace guiar nuestros pasos hasta un puesto de dulces. No nos podemos resistir y nos compramos unos gofres de chocolate y coco. Descubrimos que aquí en Malasia son muy golosos, les encanta el dulce, porque a lo largo del viaje vemos mas puestos de este tipo.
Cerca de la guesthouse esta el muelle donde descubrimos que hay un mercado local de pescado y de frutas y verduras bastante grande. Nos paseamos entre los puestos y vemos como compran y venden los productos.





Desde el final del muelle contemplamos la puesta de sol y como algunos barcos llegan de pescar.

Unos metros mas allá de donde termina el mercado empieza una especie de paseo marítimo repleto de terrazas y locales para comer y tomar unas copas. Es la zona donde se mueven los turistas que se alojan en los hoteles de 4 y 5 estrellas que se ubican junto al muelle. Después de recorrer el paseo y de que nos asalten los camareros de todas las terrazas, salimos de esta zona y nos dirigimos hacia el interior del pueblo.
Al cabo de un rato llegamos a la zona de mochileros donde el ambiente es distinto. Ya ha anochecido pero sigue haciendo mucho calor. Tenemos los pies bastante cansados cuando al girar una esquina vemos una placita con una fuente. Nos acercamos y nos sentamos en el borde con cierto disimulo. Al cabo de unos minutos no aguantamos mas la tentación, nos quitamos las tanakas y metemos los pies a remojo. Pasan algunos lugareños y algunos miran sorprendidos y otros se sonríen, pero nos da igual porque la estamos gozando.

Después de este descanso nos vamos a cenar a un local de tipo buffet que esta cerca de la guesthouse. Como no sabemos muy bien que elegir le pedimos a una dependienta que nos diga lo que hay en cada bandeja. Al final nos montamos un plato combinado con arroz, pollo en salsa de curry y gambas rebozadas que con unas cocacolas nos sale por 14 rm (3,5€) los dos.
Son las 10:30 pm y nos retiramos a dormir. El aire acondicionado ha hecho su trabajo y la habitación esta fresca así que hoy dormiremos a gusto.
Nuestro vuelo desde Miri a Kota Kinabalu sale a las 5 pm. Nos planteamos la posibilidad de retrasar la visita a Kota Kinabalu y visitar Brunei que es un estado independiente situado entre las provincias Malayas de Sarawak y Sabah. Nos dirigimos a la ciudad de Miri en autobús publico y buscamos el centro de información de turistas donde preguntamos como podemos llegar hoy a Brunei. Nos dicen que el próximo autobús sale a las 15:30 y que tarda 4 horas y media. Algunos viajeros con los que nos hemos encontrado nos han comentado que es un país aburrido y que basta con pasar un día. Le damos unas vueltas y al final decidimos aprovechar el billete de avión y volar hoy a Kota Kinabalu.
Volvemos al aeropuerto. Hay un vuelo a KK que sale a las 2:05 y que supuestamente esta completo. Nos apuntamos en la lista de espera y a eso de las 1:40 tenemos suerte y conseguimos las dos ultimas plazas.
Llegamos a Kota Kinabalu sobre las 3 de la tarde. Sorprendentemente las mochilas llegan con nosotros. Tras recogerlas preguntamos en el puesto de información por los autobuses a la ciudad. Nos indican que no hay un autobús publico que salga de la terminal y que si no queremos coger un taxi tenemos que salir a la carretera principal y parar unas minivan blancas con una ralla roja que funcionan como un autobús.
Estudiamos donde empezar a buscar alojamiento para hoy y nos decidimos por uno de las guesthouses baratas que indica la guía.
Salimos de la terminal y el calor nos cae encima de golpe. Caminamos cargados hasta la carretera principal y tras cinco minutos de espera aparece una minivan. La paramos y nos montamos en ella. El viaje hasta la estación de autobuses dura unos 15 minutos y nos cuesta 1,5 rm a cada uno.
Tras bajar de la minivan cargamos con las mochilas y andamos unos 20 minutos hasta llegar al primer guesthouse de la lista. Se llama Step in Lodge y tienen una habitación doble disponible con aire acondicionado y baño compartido por 90 rm (22,5€). Como esta céntrico y además incluye el desayuno la cogemos. Es fundamental que tenga aire acondicionado porque aquí esta pegando una chicharra importante.
Dejamos las mochilas, dejamos el aire puesto y nos vamos a sacar dinero. Para ello entramos en un centro comercial cercano y localizamos una casa de cambio oficial. Damos una vuelta por el lugar y de repente nos llega un olor a coco que nos hace guiar nuestros pasos hasta un puesto de dulces. No nos podemos resistir y nos compramos unos gofres de chocolate y coco. Descubrimos que aquí en Malasia son muy golosos, les encanta el dulce, porque a lo largo del viaje vemos mas puestos de este tipo.
Cerca de la guesthouse esta el muelle donde descubrimos que hay un mercado local de pescado y de frutas y verduras bastante grande. Nos paseamos entre los puestos y vemos como compran y venden los productos.
Desde el final del muelle contemplamos la puesta de sol y como algunos barcos llegan de pescar.
Unos metros mas allá de donde termina el mercado empieza una especie de paseo marítimo repleto de terrazas y locales para comer y tomar unas copas. Es la zona donde se mueven los turistas que se alojan en los hoteles de 4 y 5 estrellas que se ubican junto al muelle. Después de recorrer el paseo y de que nos asalten los camareros de todas las terrazas, salimos de esta zona y nos dirigimos hacia el interior del pueblo.
Al cabo de un rato llegamos a la zona de mochileros donde el ambiente es distinto. Ya ha anochecido pero sigue haciendo mucho calor. Tenemos los pies bastante cansados cuando al girar una esquina vemos una placita con una fuente. Nos acercamos y nos sentamos en el borde con cierto disimulo. Al cabo de unos minutos no aguantamos mas la tentación, nos quitamos las tanakas y metemos los pies a remojo. Pasan algunos lugareños y algunos miran sorprendidos y otros se sonríen, pero nos da igual porque la estamos gozando.
Después de este descanso nos vamos a cenar a un local de tipo buffet que esta cerca de la guesthouse. Como no sabemos muy bien que elegir le pedimos a una dependienta que nos diga lo que hay en cada bandeja. Al final nos montamos un plato combinado con arroz, pollo en salsa de curry y gambas rebozadas que con unas cocacolas nos sale por 14 rm (3,5€) los dos.
Son las 10:30 pm y nos retiramos a dormir. El aire acondicionado ha hecho su trabajo y la habitación esta fresca así que hoy dormiremos a gusto.
Ubicación:Borneo
viernes, 3 de diciembre de 2010
Parque nacional de Gunung Mulu III
Desayunamos sobre las 8:30 con Jose y con Eduard. Nos despedimos de este ultimo porque hoy se va del parque en el avión de la mañana. Nosotros nos iremos en el avión de la tarde.
Aquí solo hay dos vuelos de llegada y dos de salida al día. Los de salida son uno a las 10:30 am y otro a las 15:20 pm.
Hace calor y luce el sol así que después de desayunar nos vamos con Jose a hacer un recorrido por la selva que nos llevara hasta unas cascadas, donde tenemos intención de bañarnos. Entre arboles, barro y piedras tardamos una hora en llegar. Hemos disfrutado el camino, sobre todo haciendo puentes con ramas caídas para atravesar las zonas de barro pero las cataratas nos desilusionan un poco porque no se parecen a lo que esperábamos. Al final decidimos no bañarnos y nos volvemos.


Para las doce y media estamos de vuelta en las instalaciones del parque. Nos duchamos, hacemos el check-out y comemos algo en la cantina.... el cielo se esta poniendo negro.
A las dos cogemos las mochilas y abandonamos el parque para ir al aeropuerto. En ese momento comienza a diluviar así que abandonamos la idea decir andando hasta el aeropuerto y negociamos con un lugareño que nos acerca por 5 rm (1,2€).
Facturamos las maletas y esperamos leyendo a que nos llamen. Calculo que no estamos mas de 16 turistas para coger este vuelo.
Al cabo de un rato la señorita de la aerolínea sale de su puesto de facturación y nos comunica que el vuelo que tiene que venir desde Miri se retrasa. El aeropuerto es realmente pequeño así que los anuncios se hacen de viva voz, casi turista por turista.
Sigo leyendo y a eso de las cuatro de la tarde se vuelve a acercar la misma señorita y nos comunica que el vuelo se ha cancelado. Se me escapa un "me cago en la puta..." pero antes de que pueda seguir maldiciendo mi mala suerte la señorita nos comunica que la aerolínea se hace cargo de nosotros y nos paga una noche en el resort de lujo que hay aquí junto al parque, con cena y desayuno incluido...
Que de puta madre, hace cinco minutos no sabíamos donde íbamos a dormir hoy y ahora resulta que dormiremos gratis en un resort a todo lujo con piscina, jacuzi, buffet y toda pesca. :-)
Recogemos las mochilas y nos montamos en una camioneta que pone el hotel a nuestra disposición totalmente gratis. Diez minutos después ya estamos en el resort. Hacemos el check-in y vamos a buscar la habitación.
El resort es enorme y esta en un terreno junto al río en medio de la selva. Esta formado por un montón de edificios de madera de dos plantas unidos mediante una pasarela y que rodean una montaña de roca. Nuestra habitación es de unos cuarenta metros cuadrados y dispone de terraza, ducha de agua caliente, tv, secador de pelo, dos camas de 1,50 ... etc


Como todavía son las cuatro y media decidimos volver a intentar ver la salida de los murciélagos. En la entrada del hotel solicitamos un transfer gratuito hasta la entrada del parque. Una vez allí nos pegamos una pateada hasta llegar a la cueva de los murciélagos. Allí coincidimos con Jose que se extraña de volver a vernos y le explicamos que nos han cancelado el vuelo.
Hoy no llueve así que tenemos esperanzas de ver salir por fin a estos animalejos. Tras media hora de espera unos japoneses empiezan a gritar y vemos como salen un grupo minúsculo de murciélagos.

Esperamos un rato pero no sale ninguno mas y los guías vuelven a cerrar el chiringuito, así que nos vamos sin verlos. Nos dicen que probablemente salgan pero que lo harán mas tarde. El tema es que no nos podemos quedar así que emprendemos el camino de vuelta.
Nada mas llegar al hotel nos pegamos un baño en la piscina y aprovechamos el jacuzzi. Como es tarde y ya es de noche tenemos la piscina para nosotros solos.
Tras pasar un buen rato entre burbujas nos vamos a la habitación, nos duchamos y nos vamos a cenar. La cena es tipo buffet de resort de lujo así que ... al ataqueeeeeeeeeeer!!!
Después de llenar el buche, nunca mejor dicho, nos damos un paseo por los jardines del hotel y nos vamos a dormir como reyes.

Aquí solo hay dos vuelos de llegada y dos de salida al día. Los de salida son uno a las 10:30 am y otro a las 15:20 pm.
Hace calor y luce el sol así que después de desayunar nos vamos con Jose a hacer un recorrido por la selva que nos llevara hasta unas cascadas, donde tenemos intención de bañarnos. Entre arboles, barro y piedras tardamos una hora en llegar. Hemos disfrutado el camino, sobre todo haciendo puentes con ramas caídas para atravesar las zonas de barro pero las cataratas nos desilusionan un poco porque no se parecen a lo que esperábamos. Al final decidimos no bañarnos y nos volvemos.
Para las doce y media estamos de vuelta en las instalaciones del parque. Nos duchamos, hacemos el check-out y comemos algo en la cantina.... el cielo se esta poniendo negro.
A las dos cogemos las mochilas y abandonamos el parque para ir al aeropuerto. En ese momento comienza a diluviar así que abandonamos la idea decir andando hasta el aeropuerto y negociamos con un lugareño que nos acerca por 5 rm (1,2€).
Facturamos las maletas y esperamos leyendo a que nos llamen. Calculo que no estamos mas de 16 turistas para coger este vuelo.
Al cabo de un rato la señorita de la aerolínea sale de su puesto de facturación y nos comunica que el vuelo que tiene que venir desde Miri se retrasa. El aeropuerto es realmente pequeño así que los anuncios se hacen de viva voz, casi turista por turista.
Sigo leyendo y a eso de las cuatro de la tarde se vuelve a acercar la misma señorita y nos comunica que el vuelo se ha cancelado. Se me escapa un "me cago en la puta..." pero antes de que pueda seguir maldiciendo mi mala suerte la señorita nos comunica que la aerolínea se hace cargo de nosotros y nos paga una noche en el resort de lujo que hay aquí junto al parque, con cena y desayuno incluido...
Que de puta madre, hace cinco minutos no sabíamos donde íbamos a dormir hoy y ahora resulta que dormiremos gratis en un resort a todo lujo con piscina, jacuzi, buffet y toda pesca. :-)
Recogemos las mochilas y nos montamos en una camioneta que pone el hotel a nuestra disposición totalmente gratis. Diez minutos después ya estamos en el resort. Hacemos el check-in y vamos a buscar la habitación.
El resort es enorme y esta en un terreno junto al río en medio de la selva. Esta formado por un montón de edificios de madera de dos plantas unidos mediante una pasarela y que rodean una montaña de roca. Nuestra habitación es de unos cuarenta metros cuadrados y dispone de terraza, ducha de agua caliente, tv, secador de pelo, dos camas de 1,50 ... etc
Como todavía son las cuatro y media decidimos volver a intentar ver la salida de los murciélagos. En la entrada del hotel solicitamos un transfer gratuito hasta la entrada del parque. Una vez allí nos pegamos una pateada hasta llegar a la cueva de los murciélagos. Allí coincidimos con Jose que se extraña de volver a vernos y le explicamos que nos han cancelado el vuelo.
Hoy no llueve así que tenemos esperanzas de ver salir por fin a estos animalejos. Tras media hora de espera unos japoneses empiezan a gritar y vemos como salen un grupo minúsculo de murciélagos.
Esperamos un rato pero no sale ninguno mas y los guías vuelven a cerrar el chiringuito, así que nos vamos sin verlos. Nos dicen que probablemente salgan pero que lo harán mas tarde. El tema es que no nos podemos quedar así que emprendemos el camino de vuelta.
Nada mas llegar al hotel nos pegamos un baño en la piscina y aprovechamos el jacuzzi. Como es tarde y ya es de noche tenemos la piscina para nosotros solos.
Tras pasar un buen rato entre burbujas nos vamos a la habitación, nos duchamos y nos vamos a cenar. La cena es tipo buffet de resort de lujo así que ... al ataqueeeeeeeeeeer!!!
Después de llenar el buche, nunca mejor dicho, nos damos un paseo por los jardines del hotel y nos vamos a dormir como reyes.
Ubicación:Borneo
martes, 30 de noviembre de 2010
Parque nacional de Gunung Mulu II (22/11/2010)
Hoy vamos a visitar la cueva del agua clara y la cueva del viento. Estas cuevas se visitan por la mañana. La excursión empieza a las 9 am en las oficinas del parque. Se nota que es temporada baja porque solo estamos una pareja de suizos y nosotros.
La primera parte de la excursión se hace en un bote que nos acerca río arriba hasta las Cuevas. Durante el camino hacemos una parada en un pueblo típico del lugar donde vive nuestro guía, y tras un breve paseo nos lleva al típico sitio de venta de productos para turistas. Aquí hacen un tipo de flauta que tocan con la nariz. Una señora mayor nos muestra como se fabrican y como se toca.

Al finalizar la visita pasamos por la casa de un músico y este nos enseña un instrumento típico del lugar y nos toca una melodía.

Volvemos al bote y seguimos río arriba. Diez minutos después llegamos a la primera cueva, la cueva del viento. Esta cueva esta situada en la pared vertical de la montaña, a unos 50 metros de altura sobre el río. El bote nos deja en un embarcadero y tenemos que subir por unas pasarelas que están fijadas a la pared. La mezcla de roca y vegetación le da al camino un aspecto impresionante.

Al llegar a la entrada de la cueva nos encontramos con una pareja que ha ido andando desde las oficinas del parque por un camino de pasarelas de madera que va a la par del río entre la selva. Al contratar la excursión nadie nos dijo que se podía acceder andando y nos la vendieron teniendo que pagar un extra para acceder en bote que costaba mas que la propia excursión (excursión: 20rm + bote: 30 rm). Nos mosqueamos un poco pero ya no hay nada que hacer y decidimos que a la vuelta pasaremos del bote y regresaremos al parque andando porque el camino promete ser espectacular.
Visitamos la cueva del viento durante unos 40 minutos. La verdad es que es muy bonita y como estamos solo seis personas en el grupo y el guía nos da toda clase de explicaciones la disfrutamos mucho.




A la salida de la cueva volvemos al bote y en un par de minutos llegamos a la cueva del agua clara. Esta cueva tiene 51 km de largo y 355 m de profundidad y es el pasaje subterráneo mas grande del sudeste asiático. Toma su nombre de un río subterráneo que cae a través de una chimenea natural para formar una piscina cristalina cerca de la entrada de la cueva.
Para acceder a la cueva hemos tenido que subir cerca de 200 empinados escalones y recorrer luego una pasarela de madera que estaba un poco resbaladiza. La parte de la cueva que visitamos es espectacular y el guía nos cuenta que viene gente de muchas partes del mundo para hacer espeleología mas allá de la parte que visitamos nosotros.






Terminamos la visita sobre las 12:30 y le decimos al guía que nosotros preferimos volver andando hasta las oficinas del parque. El camino comienza en una pasarela de madera que esta a un par de metros sobre el río anclada a la pared de la montaña.


A unos 400 metros el camino comienza a subir hasta llegar a la cueva del viento. El camino continua y tan pronto baja hasta el nivel del río como vuelve a subir por la pared de la montaña. La mayoría de las subidas se hacen a través de unas escaleras de madera muy empinadas. Hace mucho calor y la humedad es muy alta.


En un momento dado se alcanza bastante altura y el camino se adentra en el interior de la montaña a través de un pasadizo que recibe el nombre de la cueva de la leche de luna (moonmilk).


Han instalado un sistema de iluminación por detección de presencia así que no necesitamos usar las linternas.

Tras atravesar la cueva el camino desciende hasta llegar a la par del río y continua en esa cota hasta llegar a las instalaciones del parque.


Hemos tardado una hora y 20 minutos y nos ha parecido espectacular, sobre todo la cueva y la subida que hemos tenido que hacer para llegar hasta ella.
Al llegar conocemos a Jose, un catalán que lleva 5 meses viajando por la zona. Charlamos un rato con el y nos vamos porque a las dos hemos quedado con el guía para hacer el canopy walk que consiste en caminar sobre la selva a la altura de las copas de los arboles sobre unas pasarelas hechas de cuerda y madera que van de árbol a árbol. En cada pasarela solo puede haber dos personas a la vez y la verdad es que impresiona bastante, tanto por la altura como por el movimiento de las pasarelas al andar sobre ellas.



Esta actividad la hemos contratado directamente con el guía sin la intermediación del parque y nos a costado 35 rm cada uno.
Tras finalizar el canopy walk decidimos acercarnos hasta el observatorio de murciélagos a ver si tenemos mas suerte que ayer. Allí nos encontramos con Jose y charlamos animadamente. Nos cuenta que trabaja 6 meses al año y los otros seis se dedica a viajar por el mundo. Esto, claro esta, nos produce una envidia insana.
Para nuestra desesperación comienza a llover bastante fuerte así que parece que hoy tampoco veremos la salida de los murciélagos. A las seis y pico cierran el observatorio y volvemos a las Cabañas. Hoy no llueve tan fuerte como ayer así que nos mojamos pero no tanto.
Después de una merecida ducha (siempre con agua fría) vamos a la cantina del parque y cenamos con los dos catalanes que hemos conocido aquí en Mulu, Eduard y Jose. Tras la cena entablamos una conversación sobre lo divino y lo humano que se alarga un par de horas hasta las 11 de la noche. Hace rato que han cerrado la cantina así que nos citamos para el desayuno y nos vamos a dormir.
La primera parte de la excursión se hace en un bote que nos acerca río arriba hasta las Cuevas. Durante el camino hacemos una parada en un pueblo típico del lugar donde vive nuestro guía, y tras un breve paseo nos lleva al típico sitio de venta de productos para turistas. Aquí hacen un tipo de flauta que tocan con la nariz. Una señora mayor nos muestra como se fabrican y como se toca.
Al finalizar la visita pasamos por la casa de un músico y este nos enseña un instrumento típico del lugar y nos toca una melodía.
Volvemos al bote y seguimos río arriba. Diez minutos después llegamos a la primera cueva, la cueva del viento. Esta cueva esta situada en la pared vertical de la montaña, a unos 50 metros de altura sobre el río. El bote nos deja en un embarcadero y tenemos que subir por unas pasarelas que están fijadas a la pared. La mezcla de roca y vegetación le da al camino un aspecto impresionante.
Al llegar a la entrada de la cueva nos encontramos con una pareja que ha ido andando desde las oficinas del parque por un camino de pasarelas de madera que va a la par del río entre la selva. Al contratar la excursión nadie nos dijo que se podía acceder andando y nos la vendieron teniendo que pagar un extra para acceder en bote que costaba mas que la propia excursión (excursión: 20rm + bote: 30 rm). Nos mosqueamos un poco pero ya no hay nada que hacer y decidimos que a la vuelta pasaremos del bote y regresaremos al parque andando porque el camino promete ser espectacular.
Visitamos la cueva del viento durante unos 40 minutos. La verdad es que es muy bonita y como estamos solo seis personas en el grupo y el guía nos da toda clase de explicaciones la disfrutamos mucho.
A la salida de la cueva volvemos al bote y en un par de minutos llegamos a la cueva del agua clara. Esta cueva tiene 51 km de largo y 355 m de profundidad y es el pasaje subterráneo mas grande del sudeste asiático. Toma su nombre de un río subterráneo que cae a través de una chimenea natural para formar una piscina cristalina cerca de la entrada de la cueva.
Para acceder a la cueva hemos tenido que subir cerca de 200 empinados escalones y recorrer luego una pasarela de madera que estaba un poco resbaladiza. La parte de la cueva que visitamos es espectacular y el guía nos cuenta que viene gente de muchas partes del mundo para hacer espeleología mas allá de la parte que visitamos nosotros.
Terminamos la visita sobre las 12:30 y le decimos al guía que nosotros preferimos volver andando hasta las oficinas del parque. El camino comienza en una pasarela de madera que esta a un par de metros sobre el río anclada a la pared de la montaña.
A unos 400 metros el camino comienza a subir hasta llegar a la cueva del viento. El camino continua y tan pronto baja hasta el nivel del río como vuelve a subir por la pared de la montaña. La mayoría de las subidas se hacen a través de unas escaleras de madera muy empinadas. Hace mucho calor y la humedad es muy alta.
En un momento dado se alcanza bastante altura y el camino se adentra en el interior de la montaña a través de un pasadizo que recibe el nombre de la cueva de la leche de luna (moonmilk).
Han instalado un sistema de iluminación por detección de presencia así que no necesitamos usar las linternas.
Tras atravesar la cueva el camino desciende hasta llegar a la par del río y continua en esa cota hasta llegar a las instalaciones del parque.
Hemos tardado una hora y 20 minutos y nos ha parecido espectacular, sobre todo la cueva y la subida que hemos tenido que hacer para llegar hasta ella.
Al llegar conocemos a Jose, un catalán que lleva 5 meses viajando por la zona. Charlamos un rato con el y nos vamos porque a las dos hemos quedado con el guía para hacer el canopy walk que consiste en caminar sobre la selva a la altura de las copas de los arboles sobre unas pasarelas hechas de cuerda y madera que van de árbol a árbol. En cada pasarela solo puede haber dos personas a la vez y la verdad es que impresiona bastante, tanto por la altura como por el movimiento de las pasarelas al andar sobre ellas.
Esta actividad la hemos contratado directamente con el guía sin la intermediación del parque y nos a costado 35 rm cada uno.
Tras finalizar el canopy walk decidimos acercarnos hasta el observatorio de murciélagos a ver si tenemos mas suerte que ayer. Allí nos encontramos con Jose y charlamos animadamente. Nos cuenta que trabaja 6 meses al año y los otros seis se dedica a viajar por el mundo. Esto, claro esta, nos produce una envidia insana.
Para nuestra desesperación comienza a llover bastante fuerte así que parece que hoy tampoco veremos la salida de los murciélagos. A las seis y pico cierran el observatorio y volvemos a las Cabañas. Hoy no llueve tan fuerte como ayer así que nos mojamos pero no tanto.
Después de una merecida ducha (siempre con agua fría) vamos a la cantina del parque y cenamos con los dos catalanes que hemos conocido aquí en Mulu, Eduard y Jose. Tras la cena entablamos una conversación sobre lo divino y lo humano que se alarga un par de horas hasta las 11 de la noche. Hace rato que han cerrado la cantina así que nos citamos para el desayuno y nos vamos a dormir.
Ubicación:Borneo
domingo, 28 de noviembre de 2010
Parque nacional de Gunung Mulu (20/11/2010)
Hoy nos vamos al parque nacional de Gunung Mulu donde pasaremos dos días y medio.
Gunung Mulu esta entre las zonas botánicamente más ricas de Malasia. La vejez de las selvas se estima a 80 millones de años. Viven allí unas 75 especies de mamíferos y 250 especies de pájaros. En la superficie de 754 km2 hay 17 zonas de vegetación con 3500 especies de plantas, sobre todo palmas y orquídeas. Pero la principal atracción de este parque son sus impresionantes cuevas, solo 4 de ellas están abiertas al público.
Nuestro vuelo sale a las 9:30 h de Miri y llega al pequeñísimo aeropuerto de Mulu en medio de la selva. Volamos en un avión de hélices con la compañía Maswings, que es la sección de vuelos regionales de Malasia Airlines.
Durante el vuelo sobrevolamos la selva, disfrutando del espectáculo que es verla desde el aire, hasta llegar al Parque Nacional Gunung Mulu, patrimonio de la Humanidad.
Tras media hora de vuelo aterrizamos en el minúsculo aeropuerto.

Recogemos las maletas y nos montamos en una furgoneta destartalada que por 5 rm cada uno nos acerca a las oficinas del parque. Podríamos hacer el camino andando porque apenas son 1,75 km pero pega el sol y hace demasiado calor para andar cargando con la mochila.
Para entrar al parque hay que cruzar un puente sobre el río que esta hecho de madera y cuerdas y que se mueve con cada paso que damos.

Una vez que lo atravesamos llegamos a las oficinas del parque, presentamos la reserva que hicimos hace dos días por internet y hacemos el check-in. Las próximas dos noches dormiremos en las mismas instalaciones del parque nacional, en unas cabañas sin ningún tipo de lujo pero de situación inmejorable.
Estudiamos lo que podremos visitar en el parque durante nuestra estancia. Vemos que no se permite visitar las cuevas sin un guía así que no nos queda mas remedio que contratar dos excursiones para poder visitarlas.
Para hoy cogemos la visita a Deer y Langs Caves que se realiza por las tardes saliendo de la oficina del parque cada día en 2 salidas: una a la 13:45 y la otra a las 14:30 pm. Hay que estar en la oficina 10 minutos antes de la hora de salida. El precio es de 10 RM.
Son las 11:30 y ya nos hemos acomodado así que decidimos pasar la mañana hasta la hora de la excursión recorriendo los senderos mas cercanos a las instalaciones del parque. Se trata de unas pasarelas de madera que se adentran varios kilómetros en la selva. Durante el camino vemos mucha vegetación, arboles muy grandes, algunas mariposas, insectos, cienpies y hasta una pequeña serpiente tomando el sol a la vera del camino.



A las dos empezamos la excursión siguiendo uno de los caminos que parten de las oficinas del parque. El camino es precioso. El sol penetra por entre las copas de los enormes arboles formando un juego de luces y sombras que lo hace espectacular.
Como estamos en época de monzón y es temporada baja no hay muchos visitantes en el parque. Tenemos la suerte de que en nuestro grupo solo estamos cuatro personas. Una de ellas es Eduard, un catalán que esta viajando como nosotros por la zona y aprovechamos para charlar un rato con el.
Después de unos 45 minutos andando sobre unas pasarelas en medio de la selva llegamos a las cuevas.

Esta es la entrada a la cueva principal vista desde el observatorio de murciélagos.
Se visita primero la “Lang's Cave”, la más pequeña de las cuatro, con coloridas estalactitas y estalagmitas.






Desde Langs Cave se va directamente a la entrada de “Deer Cave” (están a 100 mts prácticamente al lado) y tiene fama de ser la cueva más espaciosa del mundo. Es tan alta como ancha 20 mts y su longitud es de 2 km. En esta gruta viven 2.5 y 3.5 millones de murciélagos.





A lo largo de la cueva se filtra el agua de la montaña que cae desde el techo formando imágenes preciosas en contraste con la luz que penetra desde el exterior. En algunos puntos el agua cae inevitablemente sobre las cabezas de los visitantes refrescandonos del calor y la humedad ambiental.


La visita a las cuevas termina sobre las 17:00 pm y a la salida comprobamos que fuera sigue haciendo sol.

A continuación nos dirigimos a un lugar situado enfrente de las mismas llamado “Bat Observatory” para ver el espectáculo de la salida de los murciélagos, presenciando el éxodo diario de millones de ellos cuando salen de noche para su alimentación. Estos animales consumen más de 50 toneladas de insectos cada noche.
A pesar de que un rato antes el cielo estaba despejado y brillaba el sol, mientras esperamos la salida de los murciélagos se cubre y empieza a llover, y como estamos en época de monzón mas que llover diluvia... menos mal que estamos a cubierto.
Los guías nos advierten de que con lluvia no veremos salir a los murciélagos. Esperamos hasta las seis de la tarde y al final tenemos que marcharnos sin poder ver la salida de estos animalillos. Cae la noche y sigue lloviendo y aunque nos ponemos las capas de agua que compramos en los chinos en plentzia nos cogemos una calada de campeonato volviendo a las instalaciones del parque.
Durante el camino de vuelta comprobamos como se va despertando la comunidad de animales que viven en aquella selva porque oímos ruidos de todas las clases.
Llegamos a las cabañas a las 7 pm calados hasta los huesos. Nos pegamos un ducha nos cambiamos de ropa y a eso de las 8 pm vamos a cenar a la cantina, con el resto de personas que pernoctan como nosotros dentro del parque.
Gunung Mulu esta entre las zonas botánicamente más ricas de Malasia. La vejez de las selvas se estima a 80 millones de años. Viven allí unas 75 especies de mamíferos y 250 especies de pájaros. En la superficie de 754 km2 hay 17 zonas de vegetación con 3500 especies de plantas, sobre todo palmas y orquídeas. Pero la principal atracción de este parque son sus impresionantes cuevas, solo 4 de ellas están abiertas al público.
Nuestro vuelo sale a las 9:30 h de Miri y llega al pequeñísimo aeropuerto de Mulu en medio de la selva. Volamos en un avión de hélices con la compañía Maswings, que es la sección de vuelos regionales de Malasia Airlines.
Durante el vuelo sobrevolamos la selva, disfrutando del espectáculo que es verla desde el aire, hasta llegar al Parque Nacional Gunung Mulu, patrimonio de la Humanidad.
Tras media hora de vuelo aterrizamos en el minúsculo aeropuerto.
Recogemos las maletas y nos montamos en una furgoneta destartalada que por 5 rm cada uno nos acerca a las oficinas del parque. Podríamos hacer el camino andando porque apenas son 1,75 km pero pega el sol y hace demasiado calor para andar cargando con la mochila.
Para entrar al parque hay que cruzar un puente sobre el río que esta hecho de madera y cuerdas y que se mueve con cada paso que damos.
Una vez que lo atravesamos llegamos a las oficinas del parque, presentamos la reserva que hicimos hace dos días por internet y hacemos el check-in. Las próximas dos noches dormiremos en las mismas instalaciones del parque nacional, en unas cabañas sin ningún tipo de lujo pero de situación inmejorable.
Estudiamos lo que podremos visitar en el parque durante nuestra estancia. Vemos que no se permite visitar las cuevas sin un guía así que no nos queda mas remedio que contratar dos excursiones para poder visitarlas.
Para hoy cogemos la visita a Deer y Langs Caves que se realiza por las tardes saliendo de la oficina del parque cada día en 2 salidas: una a la 13:45 y la otra a las 14:30 pm. Hay que estar en la oficina 10 minutos antes de la hora de salida. El precio es de 10 RM.
Son las 11:30 y ya nos hemos acomodado así que decidimos pasar la mañana hasta la hora de la excursión recorriendo los senderos mas cercanos a las instalaciones del parque. Se trata de unas pasarelas de madera que se adentran varios kilómetros en la selva. Durante el camino vemos mucha vegetación, arboles muy grandes, algunas mariposas, insectos, cienpies y hasta una pequeña serpiente tomando el sol a la vera del camino.
A las dos empezamos la excursión siguiendo uno de los caminos que parten de las oficinas del parque. El camino es precioso. El sol penetra por entre las copas de los enormes arboles formando un juego de luces y sombras que lo hace espectacular.
Como estamos en época de monzón y es temporada baja no hay muchos visitantes en el parque. Tenemos la suerte de que en nuestro grupo solo estamos cuatro personas. Una de ellas es Eduard, un catalán que esta viajando como nosotros por la zona y aprovechamos para charlar un rato con el.
Después de unos 45 minutos andando sobre unas pasarelas en medio de la selva llegamos a las cuevas.
Esta es la entrada a la cueva principal vista desde el observatorio de murciélagos.
Se visita primero la “Lang's Cave”, la más pequeña de las cuatro, con coloridas estalactitas y estalagmitas.
Desde Langs Cave se va directamente a la entrada de “Deer Cave” (están a 100 mts prácticamente al lado) y tiene fama de ser la cueva más espaciosa del mundo. Es tan alta como ancha 20 mts y su longitud es de 2 km. En esta gruta viven 2.5 y 3.5 millones de murciélagos.
A lo largo de la cueva se filtra el agua de la montaña que cae desde el techo formando imágenes preciosas en contraste con la luz que penetra desde el exterior. En algunos puntos el agua cae inevitablemente sobre las cabezas de los visitantes refrescandonos del calor y la humedad ambiental.
La visita a las cuevas termina sobre las 17:00 pm y a la salida comprobamos que fuera sigue haciendo sol.
A continuación nos dirigimos a un lugar situado enfrente de las mismas llamado “Bat Observatory” para ver el espectáculo de la salida de los murciélagos, presenciando el éxodo diario de millones de ellos cuando salen de noche para su alimentación. Estos animales consumen más de 50 toneladas de insectos cada noche.
A pesar de que un rato antes el cielo estaba despejado y brillaba el sol, mientras esperamos la salida de los murciélagos se cubre y empieza a llover, y como estamos en época de monzón mas que llover diluvia... menos mal que estamos a cubierto.
Los guías nos advierten de que con lluvia no veremos salir a los murciélagos. Esperamos hasta las seis de la tarde y al final tenemos que marcharnos sin poder ver la salida de estos animalillos. Cae la noche y sigue lloviendo y aunque nos ponemos las capas de agua que compramos en los chinos en plentzia nos cogemos una calada de campeonato volviendo a las instalaciones del parque.
Durante el camino de vuelta comprobamos como se va despertando la comunidad de animales que viven en aquella selva porque oímos ruidos de todas las clases.
Llegamos a las cabañas a las 7 pm calados hasta los huesos. Nos pegamos un ducha nos cambiamos de ropa y a eso de las 8 pm vamos a cenar a la cantina, con el resto de personas que pernoctan como nosotros dentro del parque.
Ubicación:Borneo
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